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Hasta siempre Norita

Desde la Secretaria de Derechos Humanos de la Conducción Central de Sitrajur recibimos con profunda tristeza la partida de nuestra compañera, Madre de Plaza de Mayo Nora Cortiñas. Conocida simplemente como «Norita», nació el 22 de marzo de 1930 y era psicóloga.

El 15 de abril de 1977, su hijo mayor, Carlos Gustavo, estudiante de Ciencias Económicas e integrante de la Juventud Peronista, fue secuestrado en la estación de trenes de Castelar.

Por su incansable lucha, recordaremos por siempre a Norita, junto a las demás Madres, por la enorme tarea de Restitución de la Memoria, Verdad y Justicia de todos estos años.

Desde la Comisión Directiva Central le dedicamos este poema, con la firme convicción de que su legado quedara por siempre en la memoria colectiva:

LAS MADRES

DE LA PLAZA DE MAYO

El recuerdo es el motor

de un corazón que palpita,

cuando en el pecho gravita

la esencia de un gran dolor.

Que no lo borra en el tiempo

toda la infame amargura,

ni lágrima, ni lamento,

ni el fragor de la tortura.

Van en pos de la justicia

que les ha sido vedada,

con el alma sepultada

que aún levanta su voz.

El recuerdo es nuevo duelo

por sus hijos, por sus nietos,

por los desaparecidos

dentro del plan mas siniestro.

No hay llanto que ahora mitigue

todas las horas pasadas,

en búsqueda y sobresalto

rayando la madrugada.

Rostros con el alma rota

con el corazón deshecho,

viviendo bajo la bota

y con la angustia al acecho.

Mujeres, madres altivas,

luchadoras de este tiempo,

batallando contra todo

solo por el sentimiento.

Vejadas en el ultraje

de la cruenta dictadura,

que acabó con la cordura

con la muerte de equipaje.

En vuelos interminables

sobre el mar de cementerio,

¡que nadie olvide la sangre

derramada en su misterio¡.

De separados hogares

de mutiladas familias,

con vejaciones tan sórdidas

que ni Dios escucharía.

Protegidos por la trama

de complaciente justicia,

que no condenó ha asesinos

ni tampoco a genocidas.

Horas que no se borraron

y que el tiempo nunca olvida,

como escarnio a desalmados

como imposición cumplida.

Lágrimas y sueños rotos

por detenciones forzadas,

de asesinatos y muertes

dizque en nombre de la patria.

Guerra sucia inolvidable

por los recuerdos funestos,

en tus venas va la sangre

como postrer monumento.

Madres de la Plaza de Mayo

ejemplo de lucha altiva,

son presencia y homenaje

de humanidad y de vida.

Jorge Luis Murillo Estrada

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