¡NO A LA REFORMA LABORAL QUE PLANTEA EL GOBIERNO!
Primero que nada es importante destacar, que no se trata de un capricho de las y los trabajadores. No nos oponemos a una reforma. De hecho estamos convencidos que la legislación laboral necesita ser actualizada de forma equilibrada para que la clase trabajadora tenga mejores condiciones de empleo y que al fin éste constituya el medio para poder realizarse en el resto de los aspectos de la vida. El problema con este proyecto radica en que al ser redactado únicamente desde la perspectiva de las corporaciones que en realidad nos gobiernan y en perjuicio de todos los que aportamos nuestra fuerza de trabajo, nuestras economías, nuestro presente y futuro, el de nuestros hijos y nietos, nos resulta por demás antipático y por añadidura inviable.
¿Qué está en juego?
El gobierno nacional quiere imponer una reforma laboral que no trae “modernización” ni “más trabajo formal”, sino que significa más explotación y menos derechos para quienes ya tienen trabajo formal. Esta reforma está hecha a medida de los grandes empleadores y busca legalizar la precariedad y debilitar la organización sindical. Acá te contamos los puntos más importantes.
¿Cuáles son los puntos clave de la reforma?
-Banco de horas y flexibilización de la jornada: El empleador podrá cambiar tus horarios y la cantidad de horas trabajadas a su antojo. Un día podés trabajar 12 horas y otro 4, sin pago de extras, y el cálculo se hace sobre un promedio semestral. Así, se pierde el control sobre la jornada y el descanso
-Salarios por “productividad” o “mérito”: El empleador podrá decidir que tu salario dependa de tu rendimiento individual, no de las paritarias ni de los convenios colectivos. Esto abre la puerta a sueldos más bajos y a la competencia entre trabajadores, siempre a favor del empleador.
-Convenios por empleador: Se busca que los acuerdos firmados entre el empleador y los trabajadores de cada lugar tengan más peso que los convenios colectivos de toda la actividad. Esto fragmenta la fuerza de los trabajadores, debilita a los sindicatos y permite que cada empleador imponga sus condiciones, bajando salarios y derechos.
-Vacaciones fraccionadas y a discreción del empleador: El empleador podrá darte las vacaciones cuando quiera y en partes mínimas de siete días, priorizando sus necesidades y no las del trabajador. Solo una vez cada tres años estaría obligado a dártelas en verano.
-Despidos más fáciles y menos indemnizaciones: Se busca abaratar los despidos, limitar las indemnizaciones y facilitar que el empleador pueda echar trabajadores sin mayores costos. Además, se eliminan multas a los empleadores que tienen trabajadores sin registrar y se les condonan deudas y sanciones.
Más poder disciplinario para el empleador: El empleador podrá sancionar más fácilmente a los trabajadores y limitar los mecanismos de defensa sindical y judicial. Se reduce el tiempo para impugnar sanciones y se refuerza la arbitrariedad sobre licencias por enfermedad.
-Ataque al derecho de huelga y a la organización sindical: Se ponen trabas para realizar huelgas, se amplía la lista de “servicios esenciales” y se puede castigar cualquier medida de fuerza como “deslealtad” o “injuria grave”, abriendo la puerta a despidos y persecución sindical. Además, se limita la protección a delegados y se fomenta la creación de sindicatos “amarillos” por empleador.
¿Por qué te perjudica?
Porque perdés estabilidad, derechos conquistados y poder de organización. El empleador podrá cambiarte horarios, pagarte menos, fragmentar tus vacaciones y despedirte más fácil. Se debilita la negociación colectiva y se fragmenta la fuerza de los trabajadores, lo que lleva a peores condiciones para todos. La reforma no crea nuevos derechos ni mejora la situación de quienes están precarizados: solo legaliza la explotación y hace que todos trabajemos con menos derechos y salarios más bajos.
Vale aclarar que las y los trabajadores judiciales no estamos exentos de este proceso, basta tan sólo con recordar que hace nada sufrimos la Reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial y poco tiempo después derogaron el 2xmil, principal fuente de financiamiento de nuestra organización. Y ojo! En cada acordada del STJ están preparando el terreno para ello. Por eso, no tengan dudas, sepan que también vienen por nosotros.
¡Defendamos nuestros derechos!
¡La salida es la unidad y la lucha de toda la clase trabajadora!